Internet está entre nosotros desde hace casi unos 30 años. En
internet hay una cosa que ha ido pillando popularidad a lo largo de los años, en ingles se
denomina “hate”. “Hate” es un término virtual y literalmente significa “odio”
pero en el entorno virtual toma un carácter más desaprobatorio, de negación y
muchas veces toma un carácter vulgar. La persona que escribe sobre esto se le
denomina “heater”. El “heater” es un individuo que no está de acuerdo con algo
o alguien y de forma anónima da su opinión en Internet. Podemos encontrar dos
tipos diferentes de “heaters” el denominado “intelectual” que son aquellos que
quieren una discusión culta con todas las normas sociales como podemos
encontrar en la vida no virtual, estos, presentan su opinión, lee lo que ponen
los demás y llegan a conclusiones. Existe otra cara de los “heaters” que es
aquel grupo que no se preocupa mucho por los argumentos razonables, no les
importa el dialogo y sus pensamientos no vienen de la razón, solo de los
impulsos del momento, potenciados por ejemplo por eslóganes nacionales. En esta
entrada lo que to quiero es analizar más el último grupo ya que estos
misteriosamente tienen una influencia real en páginas web.
En Europa, en los tiempos de la dictadura cuando la libertad
de opinión era muy limitada Internet abrió una puerta para poder expresar el
odio y los pensamientos propios. Muchas personas piensan que el funcionamiento
del espacio virtual significa algo totalmente diferente del mundo real. Esto
ocurre porque es casi imposible llegar a la identidad real de los usuarios. Los
psicólogos han ido realizando un estudio de como las personas en un entorno
virtual trastocan las normales morales y éticas. En muchos países los
resultados de estas investigaciones son unánimes, en el espacio virtual hay
diferentes reglas, se pueden hacer más cosas, la ética por ejemplo es
prácticamente nula, se pueden decir cosas que fuera de Internet son condenadas
y se pueden limitar con la fuerza legal mientras que en el espacio virtual
estas aparecen sin ningún escrúpulo y además impunemente. Por ejemplo a la
pregunta sobre el robo de la música ¿bajar un cd pesa lo mismo que salir de la
tienda con el cd sin pagarlo?
Ahora el motivo que a mí me ha parecido interesan es el
“hate” destinado a los emigrantes el cual a mí me parece motivado por el miedo
y la incomprensión pero desgraciadamente influye demasiado en la poblaciones.
Lo mismo ocurre con la religión musulmana, después del acto horrible cometido
en parís se ha empezado en Internet una
acción por parte de los musulmanes denominada “not in my name” para
subrayar que los extremistas son solo una parte pequeña y que no todos los
musulmanes son extremistas.
Karolina Gusta
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