martes, 17 de noviembre de 2015

Online identitad




Todos estos dispositivos; llamada cajas tontas por denigrar, por supuesto son realmente más que solo pasatiempo estúpido y pasivo. Por el contrario, internet da a las personas acceso a un nuevo mundo, una gran mer de la información y la participación del individuo en este mundo va en aumento todo lo tiempo. No es sólo una fuente donde se buscan  información pero es un lugar donde todos participen. Por socialmedia se está convirtiendo en un lugar donde pertenece de una manera personal. Es possible de extoriar su personal en este espacio virtual. En internet  la persona tienne la oportunidad de contar su historia y tomar una identidad. Con que los llamados dominios, diferentes perfiles que muchas o pocas acordar con la realidad offline. Todos estos perfiles y las relaciones que la persona en cuestión tener con la mundo de internet es la identidad online. La persona puede jugar un papel total differente no esta determinando en las reglas y el papel que lo jeugo offline.EsteEsto se conoce como la 'metáfora de la máscara "en las ciencias sociales. El tipo de máscara que uno elige revela por lo menos algo del sujeto detrás de la máscara. La máscara en línea no revela la identidad real de la persona. Es, sin embargo, sí revela un ejemplo de lo que hay detrás de la máscara. Por ejemplo, si una persona opta por actuar como una estrella de rock en línea, esta metáfora revela un interés en la música rock. Incluso si una persona opta por esconderse detrás de una identidad totalmente falsa, esto dice algo sobre el miedo y la falta de autoestima detrás de la falsa máscara. Es como el sociologo Dorkheimer escribe ‘backstage’ y ‘frontstage’ Y Sartre escribe la identitad existe en el papel que se juege. Un camarero no es un camarero como un arbol es un arbol. Dice que la identitad humano es al dinamico. Si es verdad que podemos  paracer un personna totalemente differente online. Per  lo interesante de esta forma de identidad es que por un lado tiene su propio derecho a existir en el mundo virtual pero por otro lado, se conecta a la persona offline. Porque el mundo de internet es todavia conectado todo lo tiempo con el mundo offline, internet es en essencia un creacion del humano. La identidad offline y la identidad online mezcla de masiado todo los dias. El papel que se juega en internet está en constante asociación con el papel de la persona en la realidad. Podemos concluir que internet se está volviendo más personal pero la persona también cada vez más de internet.

Como Paul Ricoeur describe la identidad personal se exister con la historia que se cuenta. Esto se llama Ricoeur la identidad narrativa. Con la historia la persona da una cara al mundo exterior sino también por si mismo. Las posibilidades parecen ilimitadas en internet para contar una historia y dar así una enriquecimiento de vida personal. Sin embargo, este cambio masivo y el aumento del espacio en que la persona puede contar su historia.  Pero tambien se asegura muchas preguntas. ¿No perder a nosotros mismos en el mundo virtual?  ¿Es deseable crear una realidad falsa con mas identidades cuando la realidad es ya tan difícil de entender? Somos verdad atrapada en este nuevo mundo?


El “odio” en internet


Internet está entre nosotros desde hace casi unos 30 años. En internet hay una cosa que ha ido pillando popularidad a lo largo de los años, en ingles se denomina “hate”. “Hate” es un término virtual y literalmente significa “odio” pero en el entorno virtual toma un carácter más desaprobatorio, de negación y muchas veces toma un carácter vulgar. La persona que escribe sobre esto se le denomina “heater”. El “heater” es un individuo que no está de acuerdo con algo o alguien y de forma anónima da su opinión en Internet. Podemos encontrar dos tipos diferentes de “heaters” el denominado “intelectual” que son aquellos que quieren una discusión culta con todas las normas sociales como podemos encontrar en la vida no virtual, estos, presentan su opinión, lee lo que ponen los demás y llegan a conclusiones. Existe otra cara de los “heaters” que es aquel grupo que no se preocupa mucho por los argumentos razonables, no les importa el dialogo y sus pensamientos no vienen de la razón, solo de los impulsos del momento, potenciados por ejemplo por eslóganes nacionales. En esta entrada lo que to quiero es analizar más el último grupo ya que estos misteriosamente tienen una influencia real en páginas web. 

En Europa, en los tiempos de la dictadura cuando la libertad de opinión era muy limitada Internet abrió una puerta para poder expresar el odio y los pensamientos propios. Muchas personas piensan que el funcionamiento del espacio virtual significa algo totalmente diferente del mundo real. Esto ocurre porque es casi imposible llegar a la identidad real de los usuarios. Los psicólogos han ido realizando un estudio de como las personas en un entorno virtual trastocan las normales morales y éticas. En muchos países los resultados de estas investigaciones son unánimes, en el espacio virtual hay diferentes reglas, se pueden hacer más cosas, la ética por ejemplo es prácticamente nula, se pueden decir cosas que fuera de Internet son condenadas y se pueden limitar con la fuerza legal mientras que en el espacio virtual estas aparecen sin ningún escrúpulo y además impunemente. Por ejemplo a la pregunta sobre el robo de la música ¿bajar un cd pesa lo mismo que salir de la tienda con el cd sin pagarlo?

Ahora el motivo que a mí me ha parecido interesan es el “hate” destinado a los emigrantes el cual a mí me parece motivado por el miedo y la incomprensión pero desgraciadamente influye demasiado en la poblaciones. Lo mismo ocurre con la religión musulmana, después del acto horrible cometido en parís se ha empezado en Internet una  acción por parte de los musulmanes denominada “not in my name” para subrayar que los extremistas son solo una parte pequeña y que no todos los musulmanes son extremistas.


Karolina Gusta

Educación Tecnológica


Coger un palo del suelo para bajar el balón que se ha quedado atascado en la rama de un árbol, el biberón que usa una madre para alimentar a su hijo, un peluche y un ordenador ¿Cuáles de ellos son aparatos tecnológicos? Es curioso ver que varias de las personas a las que les pregunte esto respondieron instintivamente el ordenador. La respuesta correcta son todos, todos los instrumentos que he puesto antes son aparatos tecnológicos. Para ver esto voy a poner a continuación una definición de tecnología “La tecnología es el conjunto de saberes, conocimientos, habilidades y destrezas interrelacionados con procedimientos para la construcción y uso de artefactos naturales o artificiales que permiten transformar el medio para cubrir anhelos, deseos, necesidades, y compulsiones humanas.”  Por lo tanto ya no es tan descabellado pensar que el palo que usaba el troglodita para dar cocotazos no era un aparato tecnológico, casi todo lo que nos rodea es tecnología, hasta la camiseta que estamos vistiendo ahora mismo o la cuchara que usamos para comernos unas natillas son tecnología. He visto conveniente hacer un hincapié en esta cuestión para poder entender la entrada del blog.

Hace poco iba tranquilamente en el metro cuando escuche la conversación de dos personas. Una de ellas defendía con uñas y dientes que el ser humano estaba involucionando por culpa de la tecnología, que cada vez estamos más y más rodeados de esta. Ahora bien, la opinión de este hombre no está mal encaminada pero no es actualmente cuando hemos nacido rodeados por la tecnología, desde que el hombre es hombre ha nacido rodeado de esta, ya sea más o menos desarrollada hemos nacido rodeados por aparatos tecnológicos. Ahora bien, si es verdad que si ha habido un cambio bastante grande en la sociedad, ahora la tecnología que tenemos alrededor nuestra es más avanzada, más compleja, tenemos ordenadores, Internet, impresoras 3d, aviones etc… El abanico de posibilidades que tenemos ahora mismo es el nunca visto en la historia del hombre ¿pero eso hace a la tecnología culpable de la “involución” del ser humano? ¿Es la tecnología la causante de los males del hombre? No creo, nunca he visto en la televisión a una pistola matando personas ella sola, o a un ordenador que se encienda y de repente se ponga a hackear otro ordenador por sí solo, la tecnología en si no es ni buena ni mala, únicamente es el uso que le damos. Ahora bien, es en este punto donde yo quería hacer hincapié. Ya que es el ser humano el que usa la tecnología este tiene que saber usarla, nadie en su sano juicio le daría un cuchillo a un niño o una pistola, ya que no se le considera lo suficiente mayor para usar esos instrumentos, pero nos encontramos que hay diferentes aparatos que son dados a niños sin pensar en las consecuencias de estos, por ejemplo un móvil con acceso a internet, ¿creéis que realmente un niño de 12 años está lo suficientemente preparado para hacer un buen uso del móvil?, personalmente yo creo que no, es probable que aparezca un niño capaz de ello pero es un porcentaje muy reducido de la población. La mayoría de personas no están enteradas de lo que supone tener un móvil, de las consecuencias que tiene el uso de Internet, lo que supone subir una foto a Internet, poner tus datos personales en determinado foro o el impacto de los videojuegos en la vida de su hijo. A través de esta entrada yo quería criticar este aspecto de la sociedad, una sociedad sin una determinada conciencia tecnológica, una sociedad que desgraciadamente no informa de esto a las nuevas generaciones, un ejemplo de estos es que mi hermano de 14 años aún no ha tenido en el colegio una charla sobre el uso de nuevas tecnologías.


                         
Con esto no quiero decir que tenemos que renunciar a la tecnología, ¡por dios no!, adoro los videojuegos y a mi queridísimo ordenados, recuerdo que gracias a un videojuego aprobé un examen.  Queramos o no la tecnología nos facilita la vida, podemos viajar más rápido, podemos encontrar información casi instantánea gracias a Internet, se puede curar un abanico enorme de enfermedades, es decir, la tecnología nos ayuda en nuestra vida pero a su vez es un arma de doble filo, a la vez que nos ayuda nos puede estar cortando y a veces sin darnos cuenta. Es por eso no veo tan descabellado que se empiece a realizar tanto para los padres como a los niños una educación tecnológica para ver las consecuencia de la tecnología en la sociedad y en sus vidas.


Manuel Carrizosa Bermejo


lunes, 16 de noviembre de 2015

Cookies y ley de cookies; un repaso a la incompetencia de los europarlamentarios.

Quizás a priori el título de esta entrada suena un poco presuntuoso. Incompetencia es una palabra muy grande para ser pronunciada tan a la ligera, y sin embargo, creo poder demostraros cuan acertada puede ser en este caso.

Hablemos de las cookies: esa palabra tan conocida como ignorada. Aparentemente, para muchos de nosotros, tan solo son esos molestos carteles "inevitables" con los que tienes que lidiar día a día como uno de esos grandes dramas del primer mundo. Vamos a presentaros a los cookies:





Las cookies son pequeños fragmentos de datos que tu ordenador se toma la licencia de guardar de cada página web a la que accedes por primera vez. Los cookies son su carnet de identidad a ojos de tu navegador, y este ese esencialmente su mayor uso. Cuando vuelves a acceder a esa web, la cookie simplemente enseña su identificación para volver a pasar. Visto así, parecen bastante inofensivos. Pero existe un lado oscuro. Ese temible lado oscuro son las lagunas de seguridad que pueden ir cavando. Ante este enemigo invisible, nuestros gobiernos no nos dejan desamparados: Existe por supuesto una regulación de cookies para subsanar estas terribles lagunas. 
De esta manera, la Ley de Cookies obliga a los propietarios de las webs del uso de estas cookies antes de usarlas sin su consentimiento, so pretexto de conservar nuestra preciada segur!idad.

Hasta ahí todo bien. 

¿Cuál es el problema de esta ley? Pues son numerosos: 
Para empezar, a nivel usuario, prácticamente el 99% de los navegadores te permiten desactivarlos fácilmente. (¡Voilá, amenaza resuelta!). Empezando desde esta premisa, que además, lleva implantada como opción desde el paleolítico informático, esta magnífica ley hace aguas por muchos más sitios: las cookies no son ni de lejos, el principal ni más preocupante problema en cuestiones de privacidad en internet. (¡Hola NSA! ¡Hola GCHQ!). Volviendo a la base de que esto es fácilmente bloqueable por el propio usuario, por mucho cartel y mucha propaganda que se pretenda hacer, las cookies siguen siendo tristemente desconocidas. Por no hablar de que tal y como está redactada la ley, realmente muy pocas empresas la cumplen estrictamente, haciendo el trabajo sucio primero y preguntando después, aunque esta vapuleada ley diga que se debe preguntar primero, práctica llevada a cabo tanto por multinacionales como por PYMES. 

Resumiendo: Tenemos una preciosa ley innecesaria sobre una cuestión poco prioritaria que no resuelve absolutamente ningún problema y que además se incumple de forma masiva. Bravo.
Para empezar a hablar de medidas medianamente útiles, se podría empezar directamente desde el corazón de la "amenaza": mediando sobre el espionaje masivo de nuestras dos amigas NSA y GCHQ (al mundo anglosajón le sobra un cierto complejo voyeaur) o evitar leyes retrógradas como lo son la propuesta del parlamento británico a prohibir ciertos cifrados para los cuales su preciosa GCHQ aún no ha encontrado fallos, impidiendo masivamente a cualquiera que se comunique cifrando sus mensajes de forma efectiva.  Otra medida más seria, sería quizás migrar de protocolos HTTP en favor de un HTTPS o un protocolo de comunicación más seguro. 


Facebook o la admiración pasiva.





Parece quizás un poco caer en la crítica común hacia las sociedades frías y 
desconectadas que queremos creer que ha generado internet y sus redes  sociales. "Oh, el monstruo del postureo". Es muy fácil caer en críticas 'progres' (hipster, o el denominador de turno que cae en el hoyo de lo políticamente correcto sin un trasfondo real) sin fundamento alguno. Sin embargo, me gustaría abarcar este problema desde una mirada un poco más sustanciosa. 

Pongámonos un segundo en retrospectiva: volvamos a la mirada perpleja que tendrían nuestros antecesores de hace apenas un siglo si les habláramos de esta magia del ciberespacio, la metáfora imposible de concebir para este mundo intangible que existe paralelamente a nosotros, ese mundo semi-mítico que parece abrir cientos de puertas a lo desconocido y crear vínculos, relaciones e informarnos de cosas que apenas podíamos si quiera soñar. No es lejano al milagro del teléfono o el surgimiento de los medios de información. Nos mirarían burlones o quizá asustados ante ideas como chatear con otro ser humano al otro lado del mundo. La revolución es innegable. 
Ahora abandonemos la charla insulsa y centrémonos en la sustancia prometida: Avancemos un poco más en el tiempo, pongamos, otro medio siglo donde el milagro del teléfono no es tan maravilloso y situémonos en la mirada de alguien con más autoridad que nosotros para juzgar el fenómeno que queremos tratar: recuperemos a Ortega y Gasset.
Aunque es más común recurrir a la Meditación de la técnica para este tipo de cuestiones, me gustaría centrarme en otra obra suya más reconocida: La rebelión de las masas. No es momento de hacer un comentario filosófico de este, si no de recordar algunas ideas recogidas en su prólogo para franceses y su epílogo para ingleses. Más allá de la lógica fría y distante que gobierna las técnicas y en la que marca énfasis Ortega, hay un fenómeno más llamativo a nivel social: La creencia de que podemos juzgar eventos y episodios al otro lado del mundo solo por lo que se nos ha dicho de esto: juzgamos a partir de información que asumimos como real, literal e innegable creando fachadas de realidad que enseguida absorbemos.

¿Cómo se aplica este fenómeno a Facebook u otro tipo de redes sociales?

¿Qué es lo que realmente conocemos o creemos conocer acerca de personas o eventos? La propia lógica de este lo explica: los famosos muros. Conocemos únicamente una fachada de todo lo que puede esconderse detrás de cada publicación, noticia o foto. Revelándose como un medio de masas más, Facebook se ha convertido en uno de los foros informativos más grandes del mundo con sus respectivos pros y contras. Si cómo decía Ortega, apenas teníamos la mínima autoridad de juzgar una noticia del otro lado del mundo o posicionarnos a favor o en contra de una causa, Facebook ha creado un espejo de ignorancia aún mayor si cabe. Se nos enseñan pruebas, ¿cómo no caer en la tentación de creer en lo que vemos si prácticamente estamos metiendo el dedo en la llaga?  Lejos de parecernos esa magia lejana y mística, los muros de información se nos presentan tan claros y transparentes cómo cualquier otro objeto percibido por los sentidos. Y no es en este sentido nada tan abominablemente negativo el no caer en la extrañeza ante lo que no se nos presenta tan tangible como es la información detrás de los black mirror, pero desde luego, nos falta aplicar sentidos y juicio a eso que creemos recibir y entender. Falta crítica.
 Lo mismo ocurre con las personas y las relaciones interpersonales: Internet: la gran mascarada. La gran fiesta al ego personal. El río donde fluyen todas las distintas personalidades de nuestra maravillosa era líquida. Ser flexible está de moda. Un día te vendes de una forma y al siguiente de otra.  Nunca sobran causas para el gran espectáculo. Y así como confundimos información de la otra punta del mundo, confundimos así mismo a las personas. Nos asusta la máscara o veces incluso la infravaloramos. Más allá de los juicios estéticos comunes, añadimos ahora el juicio del muro. Esto ha deteriorado cada vez más las relaciones interpersonales. 
Recuperemos la lógica de la distancia que nos trae la nueva era de la técnica de Ortega: Las redes, lejos de acercarte a las personas, genera muros inmensos de distancias aparentemente insalvables. Muy bien, has entrado en contacto con alguien en Singapour, pero al mismo tiempo estás prejuzgando a la mayor parte de tus conocidos cercanos, creyendo saber absolutamente todo de ellos por sus publicaciones y no molestándose en crear vínculos estables. No obstante no echemos la culpa a las redes: si bien son una herramienta que está favoreciendo este fin, no olvidemos quiénes las han creado y desde donde han devenido. Quizá sea hora de cuestionarse a nivel moral y social porqué terminamos cayendo en esto. Quizá sea hora de releer a Ortega. Partamos de su desconfianza para iniciar la crítica al resto de fenómenos tecnológicos.


Bibliografía: 

La sociedad del espectáculo - Guy Debord
Modernidad líquida - Zygmunt Bauman
La rebelión de las masas -  José ortega y Gasset
Meditación de la técnica - José Ortega y Gasset.   

Ciberfeminismo II

Sobre Ceros y Unos


Sadie Plant nos muestra a través de “Ceros y Unos” la estrecha e inexorable ligadura que siempre a unido a la tecnología y la mujer.
Dejemos de lado las opiniones culturalmente creadas de todos esos informáticos y miremos la historia de la tecnología. Plant nos la narra brevemente, y podemos corroborar que es, esencialmente femenina. Argumenta que las estructuras sociales que tradicionalmente han beneficiado discriminatoriamente a los hombres deberían hacerse igualitarias mediante un proceso de descubrimiento y valoración de los elementos femeninos que sólo puede realizarse de la mano de las tecnologías.

El libro gira en torno a la vida de Ada Lovelace, la primera programadora de ordenadores del mundo, trabajando junto a Charles Babbage en la construcción de las primeras calculadoras. Resulta evidente que deberíamos saber más sobre esta mujer; lo que Plant pretende mediante su historia es la misma recuperación de ese espacio que siempre ha pertenecido a la mujer, no como positivación de un espacio negativo, sino como visualización de lo que siempre ha estado ahí.

La identidad masculina tiene todo que perder con estas nuevas tecnologías. El número de espermatozoides disminuye mientras los replicantes se despiertan y la carne aprende cómo aprender por sí misma. La cibernética es feminización"
Sadie Plant, "Feminisations: Reflections on Women and Virtual Reality.

Plant defiende en la obra, la posición nuclear de la mujer laboralmente hablando, en todo tipo de redes, mediante el uso de figuras como la telefonista, el telar eléctrico, la máquina de escribir o el descubrimiento de los llamados “virus” informáticos. La tecnología es esencialmente femenina, y será un proceso de emasculación. Utiliza la matriz como metáfora central. La matriz que se teje a sí misma, donde el hombre histórico no tiene cabida. La mujer, como la máquina Turing (la máquina que se puede transformar en cualquier máquina), puede imitar al ordenador. La mujer como mímesis de todo lo valioso, reforzada por el surgir de lo digital, que proporciona un espacio que existe más allá de las estructuras patriarcales y que potencialmente las supera.

Así, al fin presenta la tecnología no en términos de bueno o malo como ha ocurrido habitualmente, sino como la posibilidad de debilitar al patriarcado mediante la inexorable unión de mujeres y máquinas en la misma matriz que ya no puede dejar de tejerse.



M. Camen Guardado

Ciberfeminismo

El problema de la identidad en la era cibernética.  

I Parte. Contexto histórico.







Si entendemos nuestro cuerpo como si de un hardware se tratase, podemos instalar nuevos softwares que escapen a la socialización hegemónica heteronormativa”
Genderhacker & Nodo Transhackerfeminista


Mi propósito con esta entrada y sucesivas es a la vez, informar sobre la situación del ciberfeminismo hoy y abordar el tema de la relación entre feminismo y tecnología, tanto en su dimensión histórica como en su dimensión ideológica.Quiero hacer un pequeño resumen casi históricamente contemporáneo, ya que es aun difícil clasificar de alguna manera este nuevo movimiento de empoderamiento de la mujer en nuestro intento por alcanzar la igualdad. 

El Ciberfeminismo se ha definido como una práctica posfeminista en la red, un complejo campo tecnológico y a la vez político. El movimiento se ha venido desarrollando, siendo reduccionistas, en dos direcciones tras la tercera ola feminista, el postestructuralismo y la publicación de "A Ciborg Manifiesto: Science, Technology and Socialista-Feminism in the Lare Twenty Century" o "Manifiesto Cyborg” (1991) de Donna Haraway: por un lado, “más moderado” el correo electrónico femenino de FACES y la Old Boys Network (un grupo de ciberfeministas integrado principalmente por europeas y europeos) y por otro, el activismo político “más radical” de Sadie Plant y de las australianas de VNS Matrix que publicarán el primer manifiesto ciberfeminista como tal.

Además de esto, también existen publicaciones en línea que abordan el tema del feminismo y  la la tecnología, entre otras, la comunidad Nettime, la nueva propuesta para el arte multimedia, Rhizome  o una sección regular en Telepolis.

Y tras esta marabunta de hipervínculos, nos encontramos con publicaciones como "The War of Desire and Technology", de Sandy Stone y muy importante e interesante, y del que hablaré en otra entrada, "Zeros and Ones", de Sadie Plant, en 1996, además de "Digital Women + The New Technoculture", donde muestra la alianza y complicidad durante toda la historia entre mujer y tecnología.

Por su parte, en 1997 se celebró el Primer Encuentro Internacional Ciberfeminista, dentro de la Documenta X, un congreso internacional de arte contemporáneo, realizado en Kassel (Alemania) donde se publicó un suculento y nuevo Manifiesto; hasta la fecha sólo se han realizado 3 Congresos, siendo el último en 2001 en Hamburgo.
Ahora pues, tras el breve contexto histórico, entraremos de manera más ética y política en el análisis de las implicaciones en la lucha por la igualdad de la mujer de mano del desarrollo de las TIC.





M. Carmen Guardado

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Generación perezosa.

Hace poco leí un artículo de una la página web llamada technologyreview.com titulado
con el nombre de “how much is your privacy worth” Me intereso desde el primer
momento en que lo vi, porque, desde que tengo ordenador noto que cada vez hay que
introducir más y más datos relacionados con mi información personal, algo que
personalmente no me gusta poner allí.
German institute of research en berlin ha realizado una investigación donde
participaron 443 estudiantes. En esta investigación se les decía a estos estudiantes que
tenían que comprar un billete de avión, cuando estos estudiantes iban a comprarlos se
encontraba con dos vendedores los cuales tenían el mismo precio en el billete. El
primero vendía el billete sin la necesidad de introducir datos personales, número de
teléfono, direcciones, etc… el otro al contrario. El ochenta y tres por ciento de los
estudiantes eligieron el primer vendedor que era según ellos más “customer friendly”.
Esta misma prueba se repitió pero con un ligero cambio, se aumentó en 50 céntimos el
precio del billete del primer vendedor, tras este ligero cambio ocurrió que se
descendió en un treinta y un por ciento las ventas de este vendedor y claramente, se
aumentó las ventas del otro vendedor. ¿Qué es lo que significa esto?¿Nos gusta tener
privacidad pero si esto significa pagar más se elimina? Un ejemplo muy presente en la
sociedad son las redes sociales, y una de ellas es el Facebook. Esta plataforma nos
exige cada vez más y más información sobre nosotros las cuales no son necesarias para
usar la página. No protegemos lo suficiente nuestra privacidad frente a un poderoso
internet el cual si se guarda esta información y la usa cuando y como quiere.
Actualmente los datos están siendo usados como una moneda muy fuerte de cambio,
en estos datos nos encontramos nuestros gustos, nuestras aficiones, carácter etc… y
esto puede ser usado fácilmente para la venta online. ¿Quién no ha notado ventas con
anuncios personalizados?

La conclusión a la que podemos llegar ahora mismo es que no podemos vivir sin esta
“net-identidad” pero hay que sacar fuerzas y guardar nuestros datos personales y ser
consciente de lo que ponemos en internet. Cada vez son más las empresas que no
miran el curriculum, miran tu perfil de Facebook y lo que aparece en google de ti,
tenemos que elegir con la convicción no con la sugestión de la “pantalla”.


Karolina Gusta

domingo, 8 de noviembre de 2015

Dytective

Una aplicación para la detección de la dislexia desarrollada por otro cerebro femenino español fugado.
Mujeres, ciencia y falta de financiación.


Según datos de la OMS, en España hay alrededor de 4,8 millones de personas que padecen dislexia, una gran parte aún ni lo sabe. Y cerca del 40% del fracaso escolar en nuestro país se debe a alguna dificultad en la escritura o la lectura no detectada a tiempo. Muchísimos niños y niñas son etiquetados de vagos porque los medios para la detección de estas dificultades no están al alcance de todos siendo el trastorno del neurodesarrollo más común.


Una investigadora española, Luz Rello ha desarrollado una aplicación para detección precoz de estos trastornos; una aplicación gratuita, online y en continuo desarrollo, pues hasta ahora, la detección sólo se podía llevar a cabo mediante un especialista y lo que esto lleva de la mano, grandes cantidades de dinero y tiempo.
En palabras de la autora: “Se trata de un juego de unos 15 minutos que mezcla diferentes criterios lingüísticos y de atención y con los que es posible determinar con un grado de precisión del 86% si ese niño tiene riesgo de padecer trastornos como la dislexia”.

La investigación avanza en la medida en que la gente juega con ella, cada persona proporciona más de 200 variables, que tratadas mediante Big Data y técnicas de Inteligencia Artificial generan un algoritmo que se anticipa al trastorno. Para contribuir al proyecto mediante el juego, serían necesarios la intervención de unos 10.000 niños, tan sólo entrando en la web changedyslexia que Luz ha puesto en marcha.

El proyecto quiere salir a la luz por un módico precio para que las personas, independientemente de su poder adquisitivo tengan derecho a un diagnóstico, pero como es típico de nuestro país la Administración ha sido y sigue siendo un problema, ha tenido que vagar por cada comunidad autónoma en busca de financiación, así, la fundación Ashoka en Murcia, se perfila como la primera en la que colegios podrían participar de la experiencia.

La investigadora Luz, de 31 años, y su equipo de 7 personas, tras largos años de investigaciones y otros proyectos, como “Piruletas” o “Dyswebxia" conseguirán la patente para la Universidad Carnegie Mellon (Pittsburg, EEUU), que está especializada en tecnología y robótica. Y es que todos sabemos el desgarro continuo al que se somete la cultura y la investigación en España.

Ella, tras acabar su doctorado en la Universidad Pompeu Fabra, ganat el premio de la asociación EuroScience a la mejor investigadora joven europea (European Young Researcher Award, EYRA) en 2013 y su posterior galardón en 2014 por la revista MIT Tecnology Review como “Innovator under 35”, solicitó una beca de investigación en nuestro país que, como era de esperar fue denegada. Aún así de la mano de Ashoka esperamos que un proyecto tan apasionante pueda ver la luz dentro de nuestras fronteras.



M. Carmen Guardado