domingo, 17 de enero de 2016

No juzgues a un libro por su portada


No juzgues a un libro por su portada




Desconozco si os habéis sentido alguna vez así, enganchado tanto a un juego que acabáis por separar la realidad de la ficción, llegar al punto de bajar a la calle y solo  pensar en volver a casa para jugar, sentir hambre y comer lo más rápido posible para poder seguir jugando, ducharos en días para seguir jugando más y más. Desconozco si os habéis sentido así pero esto ocurre, hay gente que vive por y para un juego y un ejemplo muy claro es el WOW (world of warcraft).

El WOW es un juego de rol multijugador masivo en línea, un juego en el cual juegas en un mundo con miles y miles de personas ya sean carniceros, médicos, abogados, camareros, gente con quince o sesenta años, cristianos, musulmanes, chinos, japoneses, europeos, todo el mundo puede jugar a ese juego y ocurre que dentro del juego la profesión o  religión que tengas, los logros conseguidos en el mundo real, el dinero que tengas en tu cuenta o tu aspecto físico es totalmente indiferente. En ese mundo no se te valora más por ser más rico o más pobre o por ser el mismísimo Obama o el rey de España, nadie sabe quién eres si no quieres que se sepa. Lo que de verdad se valora en ese juego es la habilidad con determinado personaje, ya que todos, absolutamente todas las personas están en igualdad de condiciones al empezar el juego, puedes ser el más rico del planeta que te va a tocar subir de nivel como el más pobre del servidor. Ahora pensar en el mundo en el que vivimos, un mundo en el cual desde que naces te pueden tachar en un escalón social, un mundo en el cual tener más dinero te abre más puertas, un mundo basado cada vez más en las apariencias donde tener un defecto físico sea motivo de burlas, encontrar de repente un mundo en el cual esto desaparece, todos empiezan desde cero, en igualdad de condiciones, donde no importan como sean en el mundo real, tu cuerpo no tiene cabida en él, en este juego se te valora mentalmente, ese personaje virtual no deja de ser una extensión de la mente del jugador. En ese mundo se va a valorar como realmente eres, si eres bueno con la gente, amable, te gusta ayudar en las cosas, sencillamente se te valora sin prejuicios sociales o físicos, haciendo sentir a las personas que se sienten abandonadas y despreciadas valorara por lo que son, personas con ciertas habilidades y actitudes que por desgracia no pueden mostrar al mundo.


Esta situación nos puede hacer ver algo  muy preocupante, como es posible que aquellos valores que el ser humano lleva buscando desde siempre y por los que miles y miles de personas han luchado a lo largo de la historia del hombre aparezcan de repente tan palpables y tan verdaderos en un juego online, ¿qué es aquello que hay diferente con respecto a la realidad? ¿Qué es aquello que tiene el juego virtual y que la realidad no puede conseguir? pues sencillamente señores y señoras  son los prejuicios. En un juego donde no existen prejuicios de ningún tipo, donde toda la gente te valora por cómo eres, por cómo te comportas, por como controlas una situación determinada, de repente aparece que los valores tan buscados a lo largo de los tiempos aparezcan de repente en un juego online, donde se genera una sociedad igualitaria donde nadie te juzga por como eres físicamente únicamente por los actos que realizas.

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