No juzgues a un
libro por su portada
Desconozco si os habéis sentido
alguna vez así, enganchado tanto a un juego que acabáis por separar la realidad
de la ficción, llegar al punto de bajar a la calle y solo pensar en volver a casa para jugar, sentir
hambre y comer lo más rápido posible para poder seguir jugando, ducharos en
días para seguir jugando más y más. Desconozco si os habéis sentido así pero
esto ocurre, hay gente que vive por y para un juego y un ejemplo muy claro es
el WOW (world of warcraft).
El WOW es un juego de rol
multijugador masivo en línea, un juego en el cual juegas en un mundo con miles
y miles de personas ya sean carniceros, médicos, abogados, camareros, gente con
quince o sesenta años, cristianos, musulmanes, chinos, japoneses, europeos,
todo el mundo puede jugar a ese juego y ocurre que dentro del juego la
profesión o religión que tengas, los
logros conseguidos en el mundo real, el dinero que tengas en tu cuenta o tu aspecto
físico es totalmente indiferente. En ese mundo no se te valora más por ser más
rico o más pobre o por ser el mismísimo Obama o el rey de España, nadie sabe
quién eres si no quieres que se sepa. Lo que de verdad se valora en ese juego
es la habilidad con determinado personaje, ya que todos, absolutamente todas
las personas están en igualdad de condiciones al empezar el juego, puedes ser
el más rico del planeta que te va a tocar subir de nivel como el más pobre del
servidor. Ahora pensar en el mundo en el que vivimos, un mundo en el cual desde
que naces te pueden tachar en un escalón social, un mundo en el cual tener más
dinero te abre más puertas, un mundo basado cada vez más en las apariencias
donde tener un defecto físico sea motivo de burlas, encontrar de repente un
mundo en el cual esto desaparece, todos empiezan desde cero, en igualdad de
condiciones, donde no importan como sean en el mundo real, tu cuerpo no tiene
cabida en él, en este juego se te valora mentalmente, ese personaje virtual no
deja de ser una extensión de la mente del jugador. En ese mundo se va a valorar
como realmente eres, si eres bueno con la gente, amable, te gusta ayudar en las
cosas, sencillamente se te valora sin prejuicios sociales o físicos, haciendo
sentir a las personas que se sienten abandonadas y despreciadas valorara por lo
que son, personas con ciertas habilidades y actitudes que por desgracia no
pueden mostrar al mundo.
Esta situación nos puede hacer
ver algo muy preocupante, como es
posible que aquellos valores que el ser humano lleva buscando desde siempre y
por los que miles y miles de personas han luchado a lo largo de la historia del
hombre aparezcan de repente tan palpables y tan verdaderos en un juego online, ¿qué
es aquello que hay diferente con respecto a la realidad? ¿Qué es aquello que
tiene el juego virtual y que la realidad no puede conseguir? pues sencillamente
señores y señoras son los prejuicios. En
un juego donde no existen prejuicios de ningún tipo, donde toda la gente te
valora por cómo eres, por cómo te comportas, por como controlas una situación
determinada, de repente aparece que los valores tan buscados a lo largo de los
tiempos aparezcan de repente en un juego online, donde se genera una sociedad
igualitaria donde nadie te juzga por como eres físicamente únicamente por los
actos que realizas.
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